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(Karina
Malpica)
Como
moderadora de la lista de correos del Foro de Chamanismo
Esencial de la Red Latinoamericana de Luz, a
menudo recibo e-mails solicit?ndome que defina lo que es un
cham?n o lo que es el chamanismo y la manera de entrar en
contacto con alg?n "cham?n aut?ntico".
El ?nico
cham?n que conozco en persona es el peruano Juan Ruiz Naupari,
con quien trabajo desde hace algunos a?os. Adem?s de ?l, Josep
Mar?a Fericgla, un especialista catal?n a quien entravist? en
Barcelona y Christian Salado, un m?dico cubano con quien tom?
un curso de visi?n aural, me han ense?ado y aclarado muchas
cosas respecto a este tema.
Ahora s?
que no se puede hablar de cham?n ni de chamanismo en t?rminos
gen?ricos, ya que hoy en d?a coexisten distintos tipos de
chamanes y de chamanismos en nuestro planeta.
Lo que
diferencia a unos de otros es, en primer lugar, su prop?sito y
en segundo lugar la tradici?n a la que pertenecen y la
formaci?n que han recibido.
Seg?n nos
ha contado Juan Ruiz Naupari, el prop?sito original de
chamanismo era el autoconocimiento y como tal, constituye uno
de los caminos m?s antiguos hacia el despertar del ser humano
o la iluminaci?n, como se le llama en otras doctrinas. A ?ste
tipo de chamanismo Juan lo llama chamanismo esencial
para diferenciarlo de los prop?sitos ulteriores que, al paso
del tiempo, fueron adquiriendo los herederos de la tradici?n
que se separaron cada vez m?s del antiguo conocimiento.
Entre
estos prop?sitos ulteriores, el m?s difundido en la actualidad
es la sanaci?n, principalmente de s?ntomas y enfermedades
ps?quicas y f?sicas; pero tambi?n hay quienes utilizan los
llamados "poderes cham?nicos" para el ataque y la defensa, o
simplemente para ganar dinero propiciando una especie de
"chamanismo tur?stico" que responde a la demanda de "viajes"
utilizando las llamadas plantas de poder, como bien adviete
Josep Maria Fericgla.
Para
entrar en contacto con un "cham?n aut?ntico", lo primero es
pues, definir qu? es lo que queremos para saber qu? tipo de
cham?n nos interesa. Puede ser que ?nicamente queramos tener
una experiencia con una planta sagrada y un "cham?n tur?stico"
nos puede facilitar la oportunidad; puede ser que queramos
adquirir "poderes" para explorar nuestras capacides ps?quicas
y busquemos un "cham?n brujo"; puede ser que estemos enfermos
y necesitemos un "cham?n sanador" que nos ayude a deshacernos
de los s?ntomas que nos aquejan; o quiz? estemos listos para
entrar en la recta final del viaje de regreso a nuestra
esencia y podamos comprometernos con la senda del chamanismo
esencial.
Por regla
general, cuando definimos claramente lo que deseamos y no
deseamos nada m?s, o sea cuando logramos unificar nuestra
voluntad en un solo sentido, es cuando encontramos lo que
buscamos. Es por esto que en el argot cham?nico se dice que
"cuando el alumno est? listo, aparece el maestro".
Siempre
vibramos a una frecuencia determinada a la que el Universo
responde emparej?ndonos con aquellas personas, situaciones o
cosas cuya frecuencia es similar a la nuestra. Las dudas, los
miedos y los objetivos contradictorios alejan de nuestro campo
de experiencia aquello que a?n no deseamos con nuestra
voluntad unificada. As? es que, definir exactamente qu? es lo
que deseamos es el primer paso para conseguirlo; el segundo es
unificar nuestra voluntad y el tercero, permanecer
relajadamente atentos para percibir las se?ales de su
inminente aparici?n.
Esto no
necesariamente quiere decir que debamos sentarnos a esperar
que el cham?n adecuado a nuestros prop?sitos se materialice
delante de nosotros, simplemente quiere decir que nuestras
averiguaciones, nuestros intentos y esfuerzos por conseguir lo
que buscamos, s?lo tendr?n ?xito cuando nuestra voluntad est?
unificada en un ?nico sentido, lo cual nos hace sentir
relajados y seguros de que eventualmente lo conseguiremos. La
mayor?a de las veces este proceso es totalmente
inconsciente.
Tiempo
antes de encontrarme con Juan Ruiz, ya hab?a decidido que el
autoconocimiento era lo que m?s me importaba y ya hab?a dado
mis primeros pasos en ese sentido. Un d?a entrevist? a dos
amigos sobre sus experiencias con ayahuasca y poco
despu?s, ?stos mismos amigos me invitaron a una charla sobre
"Cosmolog?a Inca" donde conoc? a Juan Ruiz. A partir de
entonces comenc? a trabajar con ?l y a recibir sus ense?anzas
como parte de mi camino personal que incluye el estudio no
s?lo del chamanismo esencial, sino de todo lo que Aldous
Huxley dio en llamar "filosof?a perenne", o sea, todas las
fuentes de sabidur?a ancestral que nos llevan de regreso al
amor, ense??ndonos a abrir y mantener abierto el coraz?n.
A
continuaci?n encontrar?s una s?ntesis bibliogr?fica de los
autores que he consultado respecto al tema del chamanismo y
extractos de las principales ideas de Josep Mar?a Fericgla y
Juan Ruiz al respecto.
?Qu?nes son
los chamanes y c?mo utilizan las plantas y sustancias
visionarias?
La palabra
cham?n proviene de un vocablo de origen siberiano
shaman que identifica hombre-dios-medicina. El vocablo
tungu original xaman se deriva del verbo scha,
"saber", por lo que cham?n significa "alguien que sabe,
sabedor, que es un sabio".
Algunas
investigaciones etimol?gicas explican que la palabra proviene
del s?nscrito por mediaci?n chino-budista al manch?-tungu. En
Pali es schamana, en s?nscrito sramana es algo as? como
"monje budista, asceta". El termino chino intermedio es
scha-men.
Ese
conocimiento o sabidur?a que nos refiere la etimolog?a,
implica de una manera o de otra, un contacto con el mundo de
los "esp?ritus", contacto que el cham?n utiliza en su
propio inter?s y particularmente para ayudar a otros que
sufren, e incluye en su actividad lo que seria propio de un
psiquiatra o psicoterapeuta contempor?neo. Especialmente si se
considera que "la psicoterapia es un camino para la expansi?n
de la conciencia. Es una actividad en el desarrollo de nuestra
vida con la cual nos ayudamos a nosotros mismos y a los otros,
para despertar del estupor de la inconsciencia y la ignorancia
conociendo quien nosotros somos realmente."
Mircea Eleade, investigador rumano que realiz? la
primera recopilaci?n sobre el chamanismo y cuyos libros son
textos cl?sicos obligados para su estudio, define al
chamanismo como la t?cnica del ?xtasis o trance, y al cham?n
como el gran especialista del alma humana que tiene la
capacidad de realizar viajes hacia la regi?n de los esp?ritus
y desde all? puede armonizar la realidad.
Seg?n sintetiza Eleade:
El cham?n, cuya vocaci?n
es se?alada por alguna circunstancia extra?a (un
sue?o, una enfermedad, un rayo) inicia su dif?cil
aprendizaje, que puede durar muchos a?os y que se
caracteriza por la experiencia inici?tica de
sufrimiento, muerte y resurrecci?n ritual, vivida
particularmente a trav?s de rigores como el ayuno,
dietas estrictas, veladas interminables, abstinencia
sexual, dominio de la caza, la pesca y las artes
cotidianas, conocimiento de las plantas medicinales y
consumo de plantas psicotr?picas. En este tiempo, el
iniciado aprende cantos, bailes, rezos, mitos y, en
general, la cosmogon?a y la historia de su
pueblo.
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En la visi?n de este investigador pionero, el
cham?n es al mismo tiempo, el portador y hacedor de mitos, el
m?stico ext?tico, el gu?a espiritual y el curandero de un
grupo social. De tal forma que la sesi?n cham?nica viene a ser
un evento de car?cter p?blico en el que la comunidad se re?ne
para realizar un ritual seg?n una intenci?n particular: la
curaci?n de un enfermo, la celebraci?n de una fiesta
religiosa, el entrenamiento de un nuevo cham?n, el inicio de
la ?poca de caza, siembra o recolecci?n, el agradecimiento o
el apaciguamiento de la ira de los esp?ritus, el combate de
una plaga o una epidemia y un sin n?mero de
justificaciones m?s. Bajo esta ?ptica, el cham?n cura,
sostiene la coherencia social y cultural de su pueblo, tiene
un conocimiento extraordinario de las plantas medicinales y ha
conservado, en muchos casos, un sorprendente manejo ecol?gico
del medio ambiente.
Entre las actitudes o paradigmas perceptuales de
los chamanes que utilizan plantas o brebajes visionarios se
incluyen los siguientes:
1) las plantas se consideran
sagradas;
2) son utilizadas en ceremonias o rituales
espec?ficos que sostienen y renuevan la cosmovisi?n del grupo
cultural;
3) existe un mundo distinto a ?ste al cual se
tiene acceso por medio de las plantas, en ese ?mbito secreto
de la existencia tienen lugar experiencias provechosas y se
adquieren valiosos conocimientos;
4) el empleo de estas sustancias forma
parte reconocida de la membres?a del grupo, o alg?n
subgrupo significativo;
5) estas plantas pueden ser utilizadas por
quienes tienen la habilidad para curar y para producir otras
cambios en el mundo ordinario mediante su aplicaci?n.
?Qu? son los
chamanismos?
El antrop?logo catal?n Josep Mar?a
Fericgla, otro investigador entusiasta del tema, autor de Los chamanismos a
revisi?n, asegura que no se puede hablar de
chamanismo, sino de chamanismos, ya que los distintos chamanes
difieren de la imagen cl?sica en funci?n de su origen, su
inclinaci?n y sus objetivos; adem?s de que en
la actualidad se ha desvirtuado su funci?n ancestral y hay
toda una serie de impostores respondiendo a las demandas del
mercado "new age".
De acuerdo con Fericgla,
habr?a dos fen?menos con sus respectivas subdivisiones:
el chamanismo cl?sico y el chamanismo de
consumo. De este ?ltimo dice que llena las carencias
y aspiraciones de los Occidentales ?vidos de escapes y
dispuestos a pagar por una experiencia ex?tica, "pues se
ha convertido en un simple producto m?s para ser vendido
en el mercado de creencias y espect?culos en que hemos
convertido la Tierra".
Por contraposici?n, asegura
que "hay que entender el chamanismo cl?sico como un
campo espec?fico en el que se dan profundas experiencias
estructurantes, que tanto afectan el mundo individual
como el social". |
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Desde su punto de vista las
pr?cticas cham?nicas cl?sicas habitualmente act?an como fuente
de revelaci?n interior que ofrece alguna respuesta a las
grandes inc?gnitas humanas de tipo ?para qu? existimos?, ?cu?l
es el sentido del dolor y el sufrimiento?, ?hacia d?nde me
dirijo?, ?qu? hay antes y despu?s de esta forma de vida que
nos es dado experimentar? ?qu? soy? ?qui?n soy?
Dice que estas respuestas, en el contexto del chamanismo
cl?sico, se obtiene por medio de
"los estados disociados de la mente", estados
generalmente inducidos por el consumo de drogas enteog?as y/o
por trances r?tmicos o de otro or?gen, como las alteraciones
en el ritmo respiratorio: "Con ello, pues, el chamanismo se
convierte en el primer sistema hist?rico organizado para
buscar el equilibrio ps?quico y f?sico del ser humano."
De acuerdo a esta visi?n, Fericgla da su propia
definici?n de lo que ser?a un cham?n
cl?sico:
En una forma de descripci?n
impresionista, podr?amos acordar que el cham?n es un
individuo visionario e inspirado, entrenado en decodificar
su imaginer?a mental y en entenderla. Esta imaginer?a mental
que el cham?n ha cultivado, y cuyos impulsos y pasadizos
afirma dominar, le sirve de t?cnica de profunda revisi?n
personal y como camino para recibir verdades referidas al
mundo exterir, que ?l vive como revelaciones. En nombre
propio o en el de la colectividad a la que sirve y con la
ayuda de sus esp?ritus aliados -que a menudos son plantas
psicoactivas-, el cham?n puede entrar en un profundo estado
modificado de su mente sin perder la conciencia despierta de
lo que est? viviendo. Penetra en lo que me gusta denominar
una consciencia dial?gica. Durante la disociaci?n mental a
la que se somete y controla, su ego visionario establece
relaciones con entidades que el cham?n vivencia como de
car?cter inmaterial. Con la ayuda de tales entidades... dice
poder -hasta un punto que depende de su capacidad personal-
modificar el orden del cosmos invisible de acuerdo a su
inter?s o al de su colectividad. Es habitual que el cham?n
consuma sustancias ente?genas o mantenga rituales percusivos
(principalmente binarios) para inducirse la disociaci?n
mental, el trance, que lo caracteriza.
?C?mo se llega a ser un
cham?n?
El Dr. Jaques
Mabit, un m?dico de origen franc?s que dirige una comunidad
terap?utica en Per?, Takiwasi, junto con Jos? Campos, un
cham?n de la zona, asegura que:
Los conceptos de los shamanes
pueden ser experimentados por cualquiera y por lo tanto
constituyen un cuerpo de conocimiento asequible al
estudio cient?fico mediante la auto-experimentaci?n
controlada... El entender las pr?cticas y representaciones
del shamanismo pasa en forma obligatoria por un trabajo del
propio cuerpo, o sea por una auto-experimentaci?n... El
verdadero sham?n se inicia mediante t?cnicas precisas y
rigurosas en las cuales se compromete totalmente, utilizando
su propio cuerpo como receptor del macrocosmos y de las
fuerzas que lo animan y a la vez inductor de una
auto-exploraci?n de sus bloqueos personales ligados a su
historia personal, sus herencias familiares, culturales,
colectivas: en suma del microcosmos del cual es portador...
La ense?anza del maestro no se hace a trav?s de las
palabras, del discurso: el maestro habla muy poco y s?lo
controla las experiencias para evitar al aprendiz perderse
en los laberintos de su inconsciente o del espacio-tiempo
m?tico en el cual reci?n se adentra su disc?pulo. Por lo
tanto, la ense?anza es un auto-descubrimiento conseguido
mediante t?cnicas cuya finalidad es provocar
modificaciones de estados mentales que dan al alumno
la capacidad de percibir directamente, sin intermediario,
los aspectos de la realidad que generalmente escapan su
conciencia ordinaria, cotidiana y "normal", especialmente
cuando se trata de personas como yo, que viven en un medio
urbano, occidentalizado donde se han perdido los v?nculos
con la naturaleza...
En el primer cap?tulo de
su libro Chamanismo, el arte natural de curar,
Jos? Mar?a Poveda asegura que para mayor
precisi?n hay que distinguir entre cham?n y chamanismo,
pues no todos los actos del cham?n son necesariamente
actos cham?nicos, y personas que no sean chamanes pueden
utilizar o desarrollar tareas basadas en tales t?cnicas.
Desde su perspectiva: "Lo nuclear al chamanismo
es la capacidad de entrar a voluntad en un estado
modificado de conciencia (estado de conciencia
cham?nico: E.C.Ch.) con un prop?sito terap?utico, para
buscar conocimiento, y terminado ese trance ser capaz de
recordar lo que aconteci? durante el mismo."
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Para
Poveda, la propia enfermedad es el camino para el conocimiento
terap?utico dentro del chamanismo. Dice que cualquier
enfermedad y su curaci?n pueden ser entendidas seg?n cuatro
momentos:
1) el de
la situaci?n previa en la que se daban los antecedentes;
2) el de
la aparici?n y desarrollo del problema;
3) el
momento de la crisis; y
4) la
recuperaci?n.
Y la
formaci?n del cham?n se entiende mediante el desarrollo
paralelo de esos cuatro pasos:
En la fase de antecedentes pueden recogerse
la aparici?n de experiencias inusuales o signos f?sicos
extra?os que dan singularidad a un individuo. Tambi?n pueden
existir per?odos de reflexi?n solitaria. La b?squeda de
respuestas en el aislamiento voluntario, ha sido una de las
formas en que los seres humanos han iluminado o reencuadrado
sus problemas y han mantenido una sabidur?a que va m?s all?
de lo cotidiano. Entre los ind?genas de norteamerica es
conocida como "vision quest". El planteamiento y desarrollo
del problema es entendido como una llamada de los
"esp?ritus", como una vocaci?n especial, que constituir?a la
segunda fase. Estas podr?an ser:
a) La llamada de alguna enfermedad. Es
evidente que para aprender algo lo mejor es ponerse manos a
la obra, practicarlo, vivirlo intensamente o sufrirlo. En
este sentido una de las formas primordiales de aprender
sobre un problema es haber pasado por ?l y haberlo superado.
En el caso concreto de una enfermedad, haberla sobrepasado
con ?xito ser? una de las formas primarias de conocerla y
saber como manejarla. Los ex-pacientes dejan de serlo para
convertirse en expertos, en fuentes de informaci?n sobre un
proceso que les ha llevado a formas inhabituales del vivir.
El contacto con el dolor y la muerte constituye un modo
poderoso de exposici?n al conocimiento o a la necesidad de
saber acerca de situaciones cr?ticas. El cham?n ha sido
definido tambi?n como "el curador herido", en el sentido de
que las cicatrices son se?ales de su transformaci?n en el
camino del conocimiento para sanar. El psicoanalista que
pasa su propio psicoan?lisis antes de empezar a trabajar
representa otra manifestaci?n de esta manera de aprender. La
persona que forma parte de un grupo de autoayuda, comparte
sus experiencias y constituye un ejemplo de ese conocimiento
de primera mano puesto al servicio de los otros.
b) La llamada cham?nica familiar. El hecho de
tener modelos cercanos y accesibles a los que imitar
facilita cualquier proceso de aprendizaje. La transmisi?n
familiar ser? otra de las formas elementales de
adquisici?n de conocimientos. El lugar donde habitualmente
trabajan los chamanes es de ordinario el lugar donde viven y
donde est? su familia o su grupo. Es un sistema tradicional
para transmitir experiencia, sobre todo en tareas que
incluyen especializaci?n artesanal. Esta vocaci?n familiar
puede seguir una l?nea femenina (p.e. vogulos) o masculina
(p.e. ostiacos y samoyedos siberianos) (Tondrian, 1964).
c) Junto a las anteriores, deben incluirse tambi?n
otro tipo de llamadas, que se atribuyen gen?ricamente
a los "esp?ritus".Son se?ales, con valor profundo para un
individuo concreto. Muchas veces esta llamada es sentida
viniendo "desde arriba". En el mundo del cham?n los cielos y
las monta?as representan al mundo superior, m?s intelectual
y espiritual. Lo que hay bajo el agua o bajo la tierra
representa al mundo inferior, m?s f?sico. El mundo medio
entre ambos no es solamente el lugar donde se vive, sino
tambi?n donde se sienten y se dan los estados ordinarios de
conciencia. La llamada busca traducirse en hechos concretos
capaces de modificar este mundo de lo cotidiano. Esta
llamada puede percibirse a trav?s de los sue?os, de sucesos
extraordinarios o en medio de problemas individuales o
grupales que precisan una soluci?n radical.
El "esp?ritu" que descubrimos en las grandes
peregrinaciones: Meca, Roma, Jerusal?n, Santiago de
Compostela, Guadalupe y tantos otros lugares, manifiesta de
manera consistente en cada cultura una transformaci?n
personal, profunda y enriquecedora. Para significar su
importancia, en algunos casos como en el mundo musulm?n, se
cambia el propio nombre o se le a?ade otro
Seg?n los grupos humanos, su evoluci?n a lo largo del
tiempo y la reflexi?n que en ellos se da sobre la
enfermedad, el proceso de transformarse en cham?n puede
presentar diferencias. Estas son siempre m?s superficiales
que profundas, y m?s bien cuantitativas que
cualitativas.
CONVERTIRSE EN
CHAM?N Palabras de un cham?n
esquimal Iglulik:
"Deseaba convertirme en cham?n con
la ayuda de los dem?s, pero no lo consegu?. Visit? a muchos
chamanes famosos y les hice grandes regalos... Busqu? la
soledad y pronto me entr? una profunda melancol?a. A veces
me echaba a llorar y me sent?a muy desgraciado, sin saber
por qu?. Entonces, sin raz?n alguna, de repente todo
cambiaba y me sent?a inexplicablemente alegre, con una
alegr?a tan poderosa que era incapaz de contenerla, y ten?a
que ponerme a cantar, una poderosa canci?n en la que s?lo
hab?a cabida para una palabra: ?Alegr?a, alegr?a! Adem?s,
ten?a que utilizar toda la fuerza de mi voz. Entonces, en el
seno de aquel misterioso y abrumador ataque de alegr?a, me
convert? en cham?n, sin saber yo mismo c?mo hab?a ocurrido.
Pero era cham?n. Pod?a ver y o?r de un modo totalmente
distinto. Hab?a adquirido mi qaumanEq, mi iluminaci?n, la
luz cham?nica del cerebro y del cuerpo, de modo tal que no
s?lo era capaz de ver a trav?s de la oscuridad de la vida,
sino que la misma luz emanaba de m?, imperceptible para los
seres humanos, pero visible para todos los esp?ritus de la
tierra, del cielo y del mar, que se me acercaron para
convertirse en mis ayudantes espirituales".
Knud Rasmussen, "Intellectual
Culture of the Iglulik Eskimos". Informe de la quinta
expedici?n Thule 192124, vol. 7, no 1 (Copenhague,
Gyldendalske Boghandel, Nordisk Forlag, 1929); citado
p?r Michael Harner en "The Way of the Shaman" (San
Francisco, Harper Row, 1980).
?Cu?les los
las caracter?sticas de un cham?n?
Fred
Alan Wolf es un investigador cient?fico poco
convencional, que de mago ilusionista pas? a convertirse
en doctor en f?sica te?rica. Este estadounidense es
autor de diversos libros como Parallel Universes
y ha pasado varios a?os de su vida conviviendo con
chamanes e investigadores del tema en Gran Breta?a,
Suiza, Estados Unidos, Brasil, Per? y M?xico.
Despu?s de un viaje a Per? en 1989, durante el
cual tuvo diversas experiencias con ayahuasca, escribi?
un nuevo libro titulado La b?squeda del ?guila.
En ?l reconstruye sus relaciones con el chamanismo y da
cuenta de su comprensi?n paulatina de las coincidencias
que encontr? entre ?ste y la f?sica cu?ntica, la
psicolog?a y la ciencia moderna en general. Esta
comprensi?n lo llev? a formular nueve hip?tesis acerca
de los chamanes: |
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1) ven el
universo como hecho por vibraciones; 2) ven el mundo en
t?rminos de mitos y visiones que en un principio parecen
contrarias a las leyes de la f?sica; 3) perciben la
realidad en un estado de conciencia alterada; 4) utilizan
cualquier truco para alterar las creencias del paciente sobre
la realidad; 5) escogen lo que es f?sicamente significativo
y ven todos los acontecimientos como universalmente
comunicados; 6) penetran en mundos
paralelos; 7) trabajan con una sensaci?n de gran
poder; 8) utilizan el amor y la energ?a sexual como energ?a
curativa; 9) penetran en el mundo de la muerte para alterar
su percepci?n en este mundo.
La
interesante forma narrativa que escogi? Alan Wolf para
contrastar estas hip?tesis con sus experiencias vivenciales
fue entretejer tres historias distintas: la trama de una
pel?cula que vio en Lima basada en las aventuras de dos
personajes que toman ayahuasca; su propia historia, la cual
describe en funci?n de los lugares a los que fue, lo que vio e
hizo en ellos; m?s el desarrollo de la idea de una
nueva f?sica de la conciencia para explicar
algunos de los acontecimientos que observ? y
experiment?.
Wolf
dice que aunque tal vez se vea en aprietos al sugerirlo, le
parece que el mundo occidental "debe empezar a tener un punto
de vista m?s tolerante con respecto a las substancias sagradas
y productoras de visiones, en particular cuando dichas
substancias se toman bajo la gu?a de un cham?n; una persona
con conocimiento sobre el mundo de las plantas."
Anticip?ndose a sus posibles cr?ticos, Wolf advierte
que no puede "siquiera concebir la ingesti?n de las plantas
como algo recreativo", ya que desde su perspectiva ser?a
peligroso hacerlo. Sin embargo cree que la ayahuasca puede ser
utilizada por la profesi?n m?dica, "con la participaci?n de
Ayahuasqueros", para sanar muchas enfermedades
mentales/corporales graves: "Mis pensamientos se dirigen al
gran n?mero de adictos a las drogas de nuestras sociedades
modernas. Creo que un programa controlado de viajes con ayahuasca para
los adictos a las drogas podr?a llevar a la cura de la
adicci?n a ?stas. Creo tambi?n que la ayahuasca puede
ser ?til para curar la depresi?n. Pienso en especial en la
recuperaci?n de muchos veteranos de la guerra de Viet Nam, a
los que entiendo, sufren graves tensiones
mentales".
Este
f?sico galardonado con el American Book Award por su obra
Talking the Quantum Leap encuentra que "el estado
cham?nico de conciencia, tal como lo ponen a nuestro alcance
la ayahuasca u otros
medios de inducir una conciencia cham?nica, permite a la
persona verse a s? misma bajo una luz m?tica. Dicha visi?n
proporciona un sentido de la compasi?n, una conexi?n con toda
la vida; una nueva raz?n de existir."
El chamanismo
esencial seg?n Juan Ruiz Naupari
Juan
Ruiz Naupari, es un cham?n y psic?logo transpersonal peruano
que actualmente trabaja en colaboraci?n con Stanislav Grof
Ruiz Naupari coincide plenamente con la
visi?n de Fericgla acerca de los chamanismos. Para ?l la
verdadera esencia del chamanismo en sus or?genes fue el
autodescubrimiento y no la brujer?a o la simple sanaci?n
de s?ntomas f?sicos sin atender al origen espiritual de
la enfermedad que es la desconexi?n del hombre con Dios.
En este sentido, Ruiz Naupari asegura que
el chamanismo original coincid?a completamente con las
ense?anzas de Buda, Krishna, Jesucristo y los dem?s
destacados estudiantes y graduados en la ancestral tarea
de regresar a la divinidad mediante el camino espiritual
que sintetiza la cl?sica m?xima del Templo del Or?culo
de Delfos: "Con?cete a ti mismo". |
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Para este cham?n, "Las
plantas tienen un esp?ritu y sus esp?ritus son inteligentes y
tienen una gran misi?n y es la de ayudar... las llamadas
plantas de poder o plantas Maestras, que en el desarrollo de
la evoluci?n, son plantas m?s evolucionadas, son grandes
adiestradoras o adiestradores de lo que es la mente y la
conexi?n con el esp?ritu."
A
continuaci?n presento una s?ntesis de una charla pronunciada
por Juan Ruiz Naupari acerca de los distintos chamanismos y la
cosmovisi?n andina en torno al chamanismo
esencial:
El chamanismo antiguamente fue practicado por una
?lite sacerdotal y lo que conocemos como chamanismo, sobre
todo en Per?, despu?s de quinientos a?os, no es el
chamanismo aut?ntico, porque este chamanismo est?
desprovisto de lo que es el trabajo de autodescubrimiento.
Podr?amos decir que el chamanismo que se practica ahora es
como la medicina oficial, donde el paciente va al m?dico
para que le solucione el problema y el doctor intenta
solucionarle su afecci?n a trav?s de unas sustancias
qu?micas sin llegar a la esencia de la
enfermedad.
En el trabajo del autodescubrimiento debemos saber
que el hombre, de acuerdo a la concepci?n andina, tiene tres
niveles, para poder tener la oportunidad de descubrirse: el
primer nivel que se llama Hanan Pacha o un mundo
espiritual; el segundo nivel o Kay Pacha, el mundo del aqu?
y ahora, de los pensamientos y los actos volitivos de la
vida diaria; y un tercer nivel, el Uku Pacha, que es el
nivel denso, el nivel del ego. Entender y conocer esto es
muy importante en la visi?n cham?nica. El cham?n sabe que
existen esos tres mundos, externamente y tambi?n
internamente.
El cham?n moderno, se quedo en el mundo del Kay
Pacha, es decir, el mundo del aqu? y del ahora, de los
problemas cotidianos y de los problemas f?sicos, pero no
aborda el tema de fondo. Se qued? en el Kay Pacha. Tampoco
tiene un gran conocimiento de lo que es el mundo del Hanan
Pacha o mundo espiritual... Cuando uno entra a estudiar y a
trabajar con el chamanismo, esto nos da una visi?n que nos
permite el conocimiento de otro tipo de energ?a. Percibir el
aura, por ejemplo, ya no es una cuesti?n extraordinaria sino
m?s bien ordinaria cuando se est? trabajando con el
chamanismo. Ocurre como con la sociedad tibetana donde se
habla tranquila y alegremente sobre cuestiones de
reencarnaci?n. Es algo cultural. Y en chamanismo tambi?n es
algo cultural hablar de las energ?as. Las energ?as que
curan, las energ?as que enferman. Pero otra cosa distinta
dentro de lo que es el contexto cham?nico es el Esp?ritu y
los diferentes niveles espirituales. Otra cosa tambi?n es el
abordaje que se hace a los diferentes elementos o
departamentos de nuestro subconsciente para descubrir al
ego. Entonces esto es lo que ya no existe en el chamanismo
moderno, ya no existe la parte superior de la
espiritualidad...
Algo sucedi? en las esferas cham?nicas y ese algo
fue precisamente que abandonaron el autodescubrimiento,
abandonaron el trabajo psicol?gico y espiritual, porque el
trabajo psicol?gico y espiritual requieren de un esfuerzo. Y
para lanzarnos a la b?squeda del autodescubrimiento y a
tocar otras esferas espirituales, necesitamos energ?a y si
no tenemos energ?a, no tenemos esa pasi?n con la cual
investigar y hacernos acreedores de esos misterios que est?n
en el Universo.
El chamanismo esencial va mucho mas all? de lo que
es una acci?n de sanar, de curar el cuerpo f?sico. Podr?a
decir sin temor a equivocarme, por ejemplo, que el pr?ncipe
Gautama Sakyamuni, el Buda, era un cham?n. Su labor la
enfoc? realmente a lo que es el autodescubrimiento. El
propio Jes?s, el Cristo, su actitud, su trabajo, era
eminentemente cham?nico. El trabajo, la obra que le ense?a
Krishna a Arjuna es cham?nico tambi?n. El trabajo del propio
Krishnamurti, tambi?n es un trabajo cham?nico en el sentido
de que es un camino que nos permite lo que es el
autodescubrimiento.
La espiritualidad no solo est? ligada a la idea
del Esp?ritu, a la propia palabra del Esp?ritu, ni tampoco a
la adquisici?n de ciertas facultades para percibir la
energ?a o tener cierta intuici?n ante ciertos eventos.
Podr?amos decir que eso son los rudimentos de lo que podr?a
ser una espiritualidad exitosa en la vida del hombre.
Entonces, es en el chamanismo esencial donde nosotros
podemos encontrarnos a nosotros mismos...
Lo que quiero dejar bien asentado es que hubo un
chamanismo de un alto nivel y que estaba basado
fundamentalmente en el autodescubrimiento, m?s all? de esas
acciones de magia o de brujer?a o de hechicer?a que se
practican com?nmente hoy d?a y que nada tienen que ver con
lo que fue el chamanismo esencial o aristocr?tico que
existi? en las ?pocas antiguas en todos los confines del
planeta Tierra.
Entonces, el trabajo del chamanismo esencial no es
simplemente para tener la an?cdota de haber estado all?. No,
la orientaci?n que personalmente tengo y que los maestros
con los que trabajo me dan, es precisamente que nosotros
tengamos una percepci?n acerca de nuestro trabajo espiritual
y acerca de aquello que nos resta energ?a y que nos corta
las fuerzas necesarias en la investigaci?n y el conocimiento
de esa otra parte de nuestro universo que no hemos conocido;
para que de manera conciente y sistem?tica hagamos de
nuestro trabajo espiritual, nuestro prop?sito
fundamental.
Tenemos tantas tentaciones en el mundo f?sico,
tantas ocupaciones o preocupaciones que nos sacan
fuertemente de lo que es nuestro prop?sito de trabajo
interior, pero debemos hacernos un prop?sito y ese prop?sito
debe ser inquebrantable... Si no hay un prop?sito que
nosotros consideremos como algo sagrado, sepan bien que nos
morimos todos sin haber experimentado lo bello, sin haber
experimentado el amor y aqu? a la Tierra hemos venido a
experimentar el amor.
Cuando en el chamanismo no se trabaja con estas
pautas, entonces el cham?n s?lo podr? ver serpientes, s?lo
podr? ver jaguares, s?lo podr? ver musas, pero no podr? ver
la Esencia del Esp?ritu, no podr? realizar un excelente
trabajo de autodescubrimiento.
Nuestro inter?s debe ser directamente el Esp?ritu,
porque el Esp?ritu es la llave, es la clave, es como un
ubicarse en un lugar estrat?gico y desde all? observar y
desde esa observaci?n, desde esa contemplaci?n resolver,
desde el Esp?ritu mismo, desde el coraz?n. Ese es nuestro
ideal como seres humanos y a eso llegaremos tarde o temprano
y si no es en esta existencia, no importa, llegaremos en
otra, pero llegaremos. Esta noticia es una noticia que les
servir? para todas sus existencias, es una noticia que ha
sido dicha antiguamente y va a ser pronunciada
continuamente. Seguro que lo han escuchado m?s de una vez,
pero m?s de una vez no hemos escuchado
realmente..
Un Trabajo M?stico podr?amos decir que es como
aquella capacidad que nos califica para poder conocer otros
?mbitos del Esp?ritu. Un ejemplo de ello son las
experiencias con ente?genos. De pronto yo medito, comulgo
con la abuelita (ayahuasca) o
con el venadito (peyote) y
empiezo a sentir unas sensaciones raras y extra?as. Como son
sensaciones raras y extra?as mi mente no las tiene
registradas y lo que hace la mente inmediatamente es
producir miedo. Miedo ante esa sensaci?n rara y extra?a. Lo
primero que nos preguntamos es '?Ser? malo entrar en
contacto con plantas sicointegradoras o ente?genos, tendr?
contraindicaciones?' Y curiosamente jam?s nos hemos
preguntado si el ego tiene contraindicaciones. Y el ego es
el causante de un gran porcentaje de todas las enfermedades
humanas... Entonces cuando empezamos a sentir ese tipo de
experiencias viene nuestro temor, pero cuando uno ya ha
recorrido ese camino muchas veces, entiende que ese color,
que esa emoci?n o que esa atenci?n obedece al pensamiento
del miedo o a un pensamiento negativo, que est? en esos
momentos invadiendo nuestra mente y nuestra alma y que est?
impidiendo que nosotros aflojemos los m?sculos, la mente, la
emoci?n y podamos fluir con tranquilidad hacia el mundo
espiritual. Es como cruzar un puente de una orilla a otra.
Sabremos que hay una serie de elementos amenazantes, pero
sin embargo esos elementos, esas serpientes o dragones, son
aspectos ilusorios, son espejismos que est?n all?
precisamente, para apartarnos del camino, para seleccionar a
los caminantes...
Entonces cuando uno entra en contacto con una
experiencia transpersonal y observa en primer lugar una
serpiente, por ejemplo, que uno no comprende, que no
entiende, que est? amenazando, entonces uno puede tener
miedo y el cobarde se retira y el cobarde acaba. Pero sin
embargo cuando uno reconoce que es un espejismo o tambi?n
cuando uno puede decodificar esa informaci?n, decir esta
serpiente me est? engendrando miedo y yo me relajo, entonces
el Esp?ritu entra a trav?s de la intuici?n y nos dice: "?Ah,
esta serpiente, esta relacionada con un miedo a enfermar",
por ejemplo. Pero como estamos desde el coraz?n, haciendo el
viaje desde el coraz?n, sabremos que no es necesario ese
miedo a enfermar, es simplemente un temor irracional que se
ha incorporado en nuestra mente, en nuestra sicolog?a, de
alguna manera porque quiz?s nuestra abuela se acaba de morir
de c?ncer y nosotros tambi?n pensamos que nos va a dar
c?ncer y que nos vamos a morir de la misma manera y que
vamos a morir j?venes. Entonces lo primero que aparece es el
temor m?s fresco, m?s reciente: una serpiente, un dolor, un
duelo. Son cosas que no existen, no son reales, son una
locura. Pero otro hombre inteligente dir?a: "A ver ?qu? es
esta serpiente?", y descubre que es un temor al miedo, es un
ejemplo simplemente, de acuerdo. Pero tambi?n tiene en ese
momento la oportunidad de desbaratar ese miedo hacia la
enfermedad y entonces contin?a caminando y llega a la otra
orilla y tiene una experiencia con el
Esp?ritu.
Luego si otra vez aparece la misma serpiente se
dir?, "Bueno ya conozco a esta serpiente, ya tengo un
recuerdo de lo que es el miedo a enfermar pero continuo
adelante", y ese continuar y esa comprensi?n hace que esa
serpiente en la pr?xima experiencia ya no aparezca. Entonces
son como guardianes de nuestros propios egos y curiosamente
se constituyen en guardianes de nuestro camino espiritual
pero tambi?n como se?ales de que estamos en ese camino... Es
interesante su estudio, el ego es un amo, es un jefecillo
que est? orden?ndonos constantemente hacia aquello que
nosotros no deseamos, pero tambi?n est? poniendo a prueba
nuestra inteligencia. Si nosotros nos achicamos ante el ego,
si nos achicamos ante la vida, le damos poder al ego, y la
mejor forma de enfrentarse al ego es observarle, porque
curiosamente en la investigaci?n que se hace del an?lisis
del ego lo que no le gusta precisamente al ego es que le
vean.
Con la abuelita se llega precisamente al centro
del Esp?ritu... Pero ese regalo se nos da simplemente para
que nosotros despu?s vayamos haciendo conscientemente ese
camino y vayamos construyendo el Camino del Esp?ritu de una
manera consciente, con nuestra experiencia, con la energ?a
de nuestras manos, con nuestro prop?sito, con nuestra
voluntad para que podamos llegar a tener un acceso f?cil a
nuestro Esp?ritu interior.
Hay que contemplar el trabajo que hay que realizar
en nuestra existencia para alguna vez lograr nuestra auto
realizaci?n, para lograr en esta vida, en est? existencia,
lograr la iluminaci?n y esto no es un atrevimiento, aunque
los budistas digan que se necesitan muchas existencias para
la iluminaci?n. Esto es relativo, uno puede llegar a la
iluminaci?n en esta existencia, el requisito es
enamorarse del Esp?ritu... As? tenemos que aprender a
enamorarnos de Dios, a enamorarnos del Esp?ritu, pase lo que
pase en nuestra vida, suceda lo que suceda en nuestra
existencia. Me refiero a veces, a las aparentes
dificultades, que realmente son ex?menes o pruebas y las
pruebas son para fortalecernos. Debemos pensar as?, la
prueba es para salir fortalecido. Entonces, a pesar de esas
circunstancias que ponen a prueba nuestra convicci?n de ir
hacia el Esp?ritu, uno debe continuar con la flecha lanzada
al Infinito, al Sol, a Dios, no detenerse...
?Qu? es el
Neochamanismo?
Joan B. Townsend, una antrop?loga y profesora
canadiense especialista en la gama de nuevos movimientos
religiosos y actividades de la "Nueva Era" en Occidente,
define el neochamanismo como un movimiento "que combina
aspectos espec?ficos del chamanismo tradicional,
procedente de diversas sociedades alrededor del mundo,
con un nuevo complejo de pr?cticas y creencias".
En su ensayo "Neochamanismo y el movimiento
m?stico moderno", que a mi juicio tiene un destacado
lugar en la valiosa compilaci?n de Gary Doore: El viaje
del cham?n, curaci?n, poder y crecimiento personal, Joan
Townsend segura que el neochamanismo est? ejerciendo una
gran influencia en la m?sitica moderna:
Este resurgimiento tiene lugar primordialmente en
un peque?o pero importante segmento de la poblaci?n que
experimenta una nueva espiritualidad caracterizada por
su inter?s en sistemas religiosos no occidentales. Y
resulta especialmente significativo este inter?s por
cuanto incluye gente educada, de clase media alta,
personas que ocupan posiciones desde las que pueden
influir, a su vez, sobre las ideas y tendencias de su
sociedad. En dicho grupo se est?n redefiniendo y
modelando distintos sistemas de creencias que cobran
apariencia de un nuevo movimiento m?stico.
Esta profesora enmarca los or?genes del
neochamanismo en la d?cada de los sesenta del siglo
pasado, cuando el movimiento hippie impuls? la idea de
buscar el contacto directo con lo trascendente y cuando
algunos antrop?logos estudiaron con chamanes ind?genas
que hab?an conservado sus sistemas tradicionales,
converti?ndose en sus aprendices, en un intento por
asimilar de primera mano los sistemas cham?nicos,
alej?ndose del punto de vista te?rico y anecd?tico de
sus antecesores.
En este sentido, ella destaca los trabajos de
Michael Harner con los chamanes sudamericanos, los de
Peter Furst y Barbara Myerhoff sobre el chamanismo
huichol en el norte de M?xico y los pol?micos estudios
de Carlos Castaneda, sobre su aprendizaje con el
cham?n-brujo yaqui llamado don Juan, tambi?n en el norte
de M?xico. Y aqu? yo incluir?a tambi?n los estudios de
Josep Maria Fericgla, aprend?z de los shuar (j?baros)
ecuatorianos; los de Jacobo Grinberg-Zimmerman, seguidor
de Pachita y otros chamanes mexicanos; y los estudios de
por lo menos dos de los destacados disc?pulos de la
m?tica oaxaque?a Mar?a Sabina, que son los doctores
Salvador Roquet y Richard Yensen.
Para Joan Townsed, lo fundamental del chamanismo
"es el acceso a una realidad alternativa, distinta a la
realidad cotidiana en la que todos funcionamos", donde
el cham?n es capaz de penetrar a voluntad y realizar
cosas que afecten directamente la realidad ordinaria,
con ayuda de esp?ritus, gu?as, maestros sin cuerpo
f?sico o animales de poder. Hasta aqu? se?ala
coincidencias, sin embargo le parece que las diferencias
comienzan en la b?squeda de trascendencia que
caracteriza a los neochamanes, en su forma de integrar
los conceptos de la medicina occidental con la sabidur?a
de la medicina tradicional y en general, en el hecho de
que las ideas de un neocham?n son mucho m?s ecl?cticas
que las de un cham?n cl?sico.
Muchos neochamanes son individuos en busca de
trascendencia, que no suelen afiliarse a organizaciones
duraderas o claramente definidas, como las iglesias o
los grupos de "culto". En realidad, sus "grupos" no son
m?s que peque?as aglomeraciones de gente que se re?ne en
talleres y asambleas locales. Estos grupos, raramente
dotados de una estructura social, son amorfos y
relativamente de poca duraci?n. La gente participa con
frecuencia en varios grupos de este g?nero
simult?neamente, en uno de los cuales puede que se haga
hincapi? en el neochamanismo, en otro en la curaci?n, en
otro en el desarrollo ps?quico y en otro en sesiones
espiritistas.
A veces los neochamanes utilizan t?cnicas del
chamanismo cl?sico para curar, tales como la de
succionar para eliminar el objeto intruso en esta
realidad y en la realidad alternativa, o la de viajar a
la realidad alternativa para rescatar un alma perdida o
un esp?ritu de poder. Sin embargo, su interpretaci?n de
la enfermedad es m?s amplia. La mayor?a acepta la teor?a
de los g?rmenes, as? como otros modelos occidentales
contempor?neos sobre las causas de las enfermedades, y
reconoce el valor de las t?cnicas de la medicina
moderna. En la mayor?a de los casos, la curaci?n
cham?nica (ps?quica o espiritual) se considera adjunta a
la medicina occidental, m?s que una opci?n alternativa.
No obstante, existe un sentimiento, compartido por los
miembros del sistema de creencias neocham?nico y los del
movimiento m?stico en general, de decepci?n con respecto
a la medicina convencional. Se respetan los ?xitos
alcanzados por la medicina occidental, pero son muchos
los que opinan que ha ido demasiado lejos. Con
frecuencia se perjudica a los pacientes, en lugar de
ayudarles.
En su completo ensayo, Townsed advierte que gran
parte, los neochamanes, los videntes, los espiritistas y
los curanderos, tanto hombres como mujeres, practican
las mismas actividades y comparten las mismas creencias
por lo que hoy en d?a resulta peligroso establecer una
distinci?n rigurosa entre "cham?n" y "no
cham?n": T?cnicas tales como la imposici?n de manos,
la curaci?n del aura, la curaci?n por meditaci?n a
distancia y con la asistencia de ayudantes espirituales,
o los viajes cham?nicos y la extracci?n de la
enfermedad, se consideran como suplementos ?tiles a las
terapias ortodoxas. A veces ?stas pueden triunfar donde
ha fracasado la medicina convencional y curar a paciente
desahuciado. La curaci?n no es s?lo f?sica. Incluso
cuando no se cura la enfermedad f?sica, la curaci?n del
esp?ritu y la armon?a del paciente consigo mismo y con
"el universo" se consideran de una importancia igual o
mayor. Claramente, la l?nea que separa a los chamanes
tradicionales y neochamanes contempor?neos por una
parte, de los videntes y espiritistas por otra, es
sumamente sutil.
Otras coincidencias que Joan se?ala entre el
neochamanismo y el movimiento "nueva era" se hayan en
"el supuesto esencial de que todo est?
interrelacionado", lo cual conduce a un enfoque
profundamente ecol?gico en el neochamanismo,
"reminiscente de las primeras creencias hippies", y a la
idea recurrente de la necesidad de un "despertar
espiritual colectivo" que detenga no s?lo el deterioro
ecol?gico, sino los problemas derivados de las
desigualdades sociales y la violencia entre grupos
raciales y entre naciones.
En este sentido: Se considera que el trabajo
neocham?nico constituye un instrumento para poner fin a
dichas pautas y dirigir el rumbo del desarrollo humano
hacia la supervivencia, en lugar de la destrucci?n.
Existe tambi?n una esperanza y una fe compartidas en que
cuanta m?s gente ingrese en dicha espiritualidad, mayor
ser? la probabilidad de efectuar un cambio en el mundo,
que lo convierta en un lugar mejor y m?s seguro donde
vivir. La uni?n de todos los pueblos puede convertirse
en realidad y la paz en un hecho consumado. Es preciso
que tenga lugar un despertar espiritual y ?ste es el fin
al que se encamina la totalidad del movimiento m?stico.
Por ?ltimo, Townsend se refiere al futuro del
neochamanismo y descarta la posibilidad de que sea s?lo
una moda "instant?nea" de consumo en Occidente. Frente a
las cr?ticas que se?alan que el ?xito del neochamanismo
encarna el vac?o y "la superficialidad de gran parte de
la sociedad actual de supermercado que demanda versiones
abreviadas de trascendencia espiritual", la autora cita
a Michael Harner, quien respondi? con las siguientes
palabras a las cr?ticas dirigidas contra sus "cursos
intensivos" sobre chamanismo, poco despu?s del accidente
de 1986 en la central nuclear de Chernobyl, en la Uni?n
Sovi?tica:
...si las grandes naciones del mundo trabajan d?a
y noche en sus propios cursos intensivos para nuestra
aniquilaci?n mutua, no podemos permitirnos ir m?s
despacio en nuestro trabajo en direcci?n opuesta. La
pausada ense?anza que fue posible en las antiguas
culturas tribales ha dejado de ser apropiada. Las
fuerzas de destrucci?n nuclear y ecol?gica avanzan
apresuradamente, y tambi?n debemos hacerlo nosotros. Es
preciso despertar a la gente, o puede que duerma
eternamente. Y no s?lo es preciso que despierte al
conocimiento de la realidad ordinaria, por importante
que ?sta sea, sino a una comprensi?n personal,
profundamente espiritual, de la interconexi?n de todo lo
existente. Trabajemos unidos y tan r?pido como podamos.
Seg?n Townsend, la respuesta de Harner es t?pica
de los sentimientos de muchos miembros del neochamanismo
y del movimiento m?stico en general:
Es posible cambiar radicalmente la actitud y por
consiguiente el rumbo de la historia mundial por medio
del trabajo m?stico, conforme prolifere entre la
poblaci?n del planeta. Sin un cambio de rumbo
importante, el mundo se encamina a la destrucci?n. Por
el camino de la m?stica y conscientes de la uni?n de
todo cuanto existe, se conseguir?a un mundo nuevo y
mejor en esta realidad, adem?s de la paz que aporta la
trascendencia. El chamanismo posee importantes verdades
m?sticas y el potencial de experiencias trascendentes
que mucha gente en la sociedad occidental anhela con
ah?nco. As? pues, creo que el neochamanismo y el resto
del movimiento m?stico no constituyen una moda pasajera
de una sociedad seglar y consumista, sino que suponen
una tendencia importante, en potencia, capaz de cambiar
radicalmente las creencias de la sociedad occidental.
ESTO NO ES
ESPAM Si no deseas recibir m?s
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baja. Perdona las molestias
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