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De: "santiago merino" <vozdeestrellas@ya.com>
Título: CHAMANISMO
Fecha: Sat, 17 Nov 2007 04:12:41
Para: <vozdeestrellas@ya.com>
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CHAMANISMO
 
 

(Karina Malpica)

 

Como moderadora de la lista de correos del Foro de Chamanismo Esencial de la Red Latinoamericana de Luz, a menudo recibo e-mails solicit?ndome que defina lo que es un cham?n o lo que es el chamanismo y la manera de entrar en contacto con alg?n "cham?n aut?ntico".

El ?nico cham?n que conozco en persona es el peruano Juan Ruiz Naupari, con quien trabajo desde hace algunos a?os. Adem?s de ?l, Josep Mar?a Fericgla, un especialista catal?n a quien entravist? en Barcelona y Christian Salado, un m?dico cubano con quien tom? un curso de visi?n aural, me han ense?ado y aclarado muchas cosas respecto a este tema.

Ahora s? que no se puede hablar de cham?n ni de chamanismo en t?rminos gen?ricos, ya que hoy en d?a coexisten distintos tipos de chamanes y de chamanismos en nuestro planeta.

Lo que diferencia a unos de otros es, en primer lugar, su prop?sito y en segundo lugar la tradici?n a la que pertenecen y la formaci?n que han recibido.

Seg?n nos ha contado Juan Ruiz Naupari, el prop?sito original de chamanismo era el autoconocimiento y como tal, constituye uno de los caminos m?s antiguos hacia el despertar del ser humano o la iluminaci?n, como se le llama en otras doctrinas. A ?ste tipo de chamanismo Juan lo llama chamanismo esencial para diferenciarlo de los prop?sitos ulteriores que, al paso del tiempo, fueron adquiriendo los herederos de la tradici?n que se separaron cada vez m?s del antiguo conocimiento.

Entre estos prop?sitos ulteriores, el m?s difundido en la actualidad es la sanaci?n, principalmente de s?ntomas y enfermedades ps?quicas y f?sicas; pero tambi?n hay quienes utilizan los llamados "poderes cham?nicos" para el ataque y la defensa, o simplemente para ganar dinero propiciando una especie de "chamanismo tur?stico" que responde a la demanda de "viajes" utilizando las llamadas plantas de poder, como bien adviete Josep Maria Fericgla.

Para entrar en contacto con un "cham?n aut?ntico", lo primero es pues, definir qu? es lo que queremos para saber qu? tipo de cham?n nos interesa. Puede ser que ?nicamente queramos tener una experiencia con una planta sagrada y un "cham?n tur?stico" nos puede facilitar la oportunidad; puede ser que queramos adquirir "poderes" para explorar nuestras capacides ps?quicas y busquemos un "cham?n brujo"; puede ser que estemos enfermos y necesitemos un "cham?n sanador" que nos ayude a deshacernos de los s?ntomas que nos aquejan; o quiz? estemos listos para entrar en la recta final del viaje de regreso a nuestra esencia y podamos comprometernos con la senda del chamanismo esencial.

Por regla general, cuando definimos claramente lo que deseamos y no deseamos nada m?s, o sea cuando logramos unificar nuestra voluntad en un solo sentido, es cuando encontramos lo que buscamos. Es por esto que en el argot cham?nico se dice que "cuando el alumno est? listo, aparece el maestro".

Siempre vibramos a una frecuencia determinada a la que el Universo responde emparej?ndonos con aquellas personas, situaciones o cosas cuya frecuencia es similar a la nuestra. Las dudas, los miedos y los objetivos contradictorios alejan de nuestro campo de experiencia aquello que a?n no deseamos con nuestra voluntad unificada. As? es que, definir exactamente qu? es lo que deseamos es el primer paso para conseguirlo; el segundo es unificar nuestra voluntad y el tercero, permanecer relajadamente atentos para percibir las se?ales de su inminente aparici?n.

Esto no necesariamente quiere decir que debamos sentarnos a esperar que el cham?n adecuado a nuestros prop?sitos se materialice delante de nosotros, simplemente quiere decir que nuestras averiguaciones, nuestros intentos y esfuerzos por conseguir lo que buscamos, s?lo tendr?n ?xito cuando nuestra voluntad est? unificada en un ?nico sentido, lo cual nos hace sentir relajados y seguros de que eventualmente lo conseguiremos. La mayor?a de las veces este proceso es totalmente inconsciente.

Tiempo antes de encontrarme con Juan Ruiz, ya hab?a decidido que el autoconocimiento era lo que m?s me importaba y ya hab?a dado mis primeros pasos en ese sentido. Un d?a entrevist? a dos amigos sobre sus experiencias con ayahuasca y poco despu?s, ?stos mismos amigos me invitaron a una charla sobre "Cosmolog?a Inca" donde conoc? a Juan Ruiz. A partir de entonces comenc? a trabajar con ?l y a recibir sus ense?anzas como parte de mi camino personal que incluye el estudio no s?lo del chamanismo esencial, sino de todo lo que Aldous Huxley dio en llamar "filosof?a perenne", o sea, todas las fuentes de sabidur?a ancestral que nos llevan de regreso al amor, ense??ndonos a abrir y mantener abierto el coraz?n.

A continuaci?n encontrar?s una s?ntesis bibliogr?fica de los autores que he consultado respecto al tema del chamanismo y extractos de las principales ideas de Josep Mar?a Fericgla y Juan Ruiz al respecto.

 

 

?Qu?nes son los chamanes y c?mo utilizan las plantas y sustancias visionarias?

La palabra cham?n  proviene de un vocablo de origen siberiano shaman que identifica hombre-dios-medicina. El vocablo tungu original xaman se deriva del verbo scha, "saber", por lo que cham?n significa "alguien que sabe, sabedor, que es un sabio".

Algunas investigaciones etimol?gicas explican que la palabra proviene del s?nscrito por mediaci?n chino-budista al manch?-tungu. En Pali es schamana, en s?nscrito sramana es algo as? como "monje budista, asceta". El termino chino intermedio es scha-men.

Ese conocimiento o sabidur?a que nos refiere la etimolog?a, implica de una manera o de otra, un contacto con el mundo de los "esp?ritus", contacto que el  cham?n utiliza en su propio inter?s y particularmente para ayudar a otros que sufren, e incluye en su actividad lo que seria propio de un psiquiatra o psicoterapeuta contempor?neo. Especialmente si se considera que "la psicoterapia es un camino para la expansi?n de la conciencia. Es una actividad en el desarrollo de nuestra vida con la cual nos ayudamos a nosotros mismos y a los otros, para despertar del estupor de la inconsciencia y la ignorancia conociendo quien nosotros somos realmente."

Mircea Eleade, investigador rumano que realiz? la primera recopilaci?n sobre el chamanismo y cuyos libros son textos cl?sicos obligados para su estudio, define al chamanismo como la t?cnica del ?xtasis o trance, y al cham?n como el gran especialista del alma humana que tiene la capacidad de realizar viajes hacia la regi?n de los esp?ritus y desde all? puede armonizar la realidad.

Seg?n sintetiza Eleade:

El cham?n, cuya vocaci?n es se?alada por alguna circunstancia extra?a (un sue?o, una enfermedad, un rayo) inicia su dif?cil aprendizaje, que puede durar muchos a?os y que se caracteriza por la experiencia inici?tica de sufrimiento, muerte y resurrecci?n ritual, vivida particularmente a trav?s de rigores como el ayuno, dietas estrictas, veladas interminables, abstinencia sexual, dominio de la caza, la pesca y las artes cotidianas, conocimiento de las plantas medicinales y consumo de plantas psicotr?picas. En este tiempo, el iniciado aprende cantos, bailes, rezos, mitos y, en general, la cosmogon?a y la historia de su pueblo.

 

En la visi?n de este investigador pionero, el cham?n es al mismo tiempo, el portador y hacedor de mitos, el m?stico ext?tico, el gu?a espiritual y el curandero de un grupo social. De tal forma que la sesi?n cham?nica viene a ser un evento de car?cter p?blico en el que la comunidad se re?ne para realizar un ritual seg?n una intenci?n particular: la curaci?n de un enfermo, la celebraci?n de una fiesta religiosa, el entrenamiento de un nuevo cham?n, el inicio de la ?poca de caza, siembra o recolecci?n, el agradecimiento o el apaciguamiento de la ira de los esp?ritus, el combate de una plaga o una epidemia y un sin n?mero de justificaciones m?s. Bajo esta ?ptica, el cham?n cura, sostiene la coherencia social y cultural de su pueblo, tiene un conocimiento extraordinario de las plantas medicinales y ha conservado, en muchos casos, un sorprendente manejo ecol?gico del medio ambiente.

Entre las actitudes o paradigmas perceptuales de los chamanes que utilizan plantas o brebajes visionarios se incluyen los siguientes:

1) las plantas se consideran sagradas;

2) son utilizadas en ceremonias o rituales espec?ficos que sostienen y renuevan la cosmovisi?n del grupo cultural;

3) existe un mundo distinto a ?ste al cual se tiene acceso por medio de las plantas, en ese ?mbito secreto de la existencia tienen lugar experiencias provechosas y se adquieren valiosos conocimientos;

4) el empleo de estas sustancias forma parte  reconocida de la membres?a del grupo, o alg?n subgrupo significativo;

5) estas plantas pueden ser utilizadas por quienes tienen la habilidad para curar y para producir otras cambios en el mundo ordinario mediante su aplicaci?n.

?Qu? son los chamanismos?

El antrop?logo catal?n Josep Mar?a Fericgla, otro investigador entusiasta del tema, autor de Los chamanismos a revisi?n, asegura que no se puede hablar de chamanismo, sino de chamanismos, ya que los distintos chamanes difieren de la imagen cl?sica en funci?n de su origen, su inclinaci?n y sus objetivos; adem?s de que en la actualidad se ha desvirtuado su funci?n ancestral y hay toda una serie de impostores respondiendo a las demandas del mercado "new age".

De acuerdo con Fericgla, habr?a dos fen?menos con sus respectivas subdivisiones: el chamanismo cl?sico y el chamanismo de consumo. De este ?ltimo dice que llena las carencias y aspiraciones de los Occidentales ?vidos de escapes y dispuestos a pagar por una experiencia ex?tica, "pues se ha convertido en un simple producto m?s para ser vendido en el mercado de creencias y espect?culos en que hemos convertido la Tierra".

Por contraposici?n, asegura que "hay que entender el chamanismo cl?sico como un campo espec?fico en el que se dan profundas experiencias estructurantes, que tanto afectan el mundo individual como el social".

 

Desde su punto de vista las pr?cticas cham?nicas cl?sicas habitualmente act?an como fuente de revelaci?n interior que ofrece alguna respuesta a las grandes inc?gnitas humanas de tipo ?para qu? existimos?, ?cu?l es el sentido del dolor y el sufrimiento?, ?hacia d?nde me dirijo?, ?qu? hay antes y despu?s de esta forma de vida que nos es dado experimentar? ?qu? soy? ?qui?n soy? Dice que estas respuestas, en el contexto del chamanismo cl?sico, se obtiene por medio de "los estados disociados de la mente", estados generalmente inducidos por el consumo de drogas enteog?as y/o por trances r?tmicos o de otro or?gen, como las alteraciones en el ritmo respiratorio: "Con ello, pues, el chamanismo se convierte en el primer sistema hist?rico organizado para buscar el equilibrio ps?quico y f?sico del ser humano."

De acuerdo a esta visi?n, Fericgla da su propia definici?n de lo que ser?a un cham?n cl?sico:

En una forma de descripci?n impresionista, podr?amos acordar que el cham?n es un individuo visionario e inspirado, entrenado en decodificar su imaginer?a mental y en entenderla. Esta imaginer?a mental que el cham?n ha cultivado, y cuyos impulsos y pasadizos afirma dominar, le sirve de t?cnica de profunda revisi?n personal y como camino para recibir verdades referidas al mundo exterir, que ?l vive como revelaciones. En nombre propio o en el de la colectividad a la que sirve y con la ayuda de sus esp?ritus aliados -que a menudos son plantas psicoactivas-, el cham?n puede entrar en un profundo estado modificado de su mente sin perder la conciencia despierta de lo que est? viviendo. Penetra en lo que me gusta denominar una consciencia dial?gica. Durante la disociaci?n mental a la que se somete y controla, su ego visionario establece relaciones con entidades que el cham?n vivencia como de car?cter inmaterial. Con la ayuda de tales entidades... dice poder -hasta un punto que depende de su capacidad personal- modificar el orden del cosmos invisible de acuerdo a su inter?s o al de su colectividad. Es habitual que el cham?n consuma sustancias ente?genas o mantenga rituales percusivos (principalmente binarios) para inducirse la disociaci?n mental, el trance, que lo caracteriza.

?C?mo se llega a ser un cham?n?

El Dr. Jaques Mabit, un m?dico de origen franc?s que dirige una comunidad terap?utica en Per?, Takiwasi, junto con Jos? Campos, un cham?n de la zona, asegura que:

Los conceptos de los shamanes pueden ser experimentados por cualquiera y por lo tanto constituyen un cuerpo de conocimiento  asequible al estudio cient?fico mediante la auto-experimentaci?n controlada... El entender las pr?cticas y representaciones del shamanismo pasa en forma obligatoria por un trabajo del propio cuerpo, o sea por una auto-experimentaci?n... El verdadero sham?n se inicia mediante t?cnicas precisas y rigurosas en las cuales se compromete totalmente, utilizando su propio cuerpo como receptor del macrocosmos y de las fuerzas que lo animan y a la vez inductor de una auto-exploraci?n de sus bloqueos personales ligados a su historia personal, sus herencias familiares, culturales, colectivas: en suma del microcosmos del cual es portador... La ense?anza del maestro no se hace a trav?s de las palabras, del discurso: el maestro habla muy poco y s?lo controla las experiencias para evitar al aprendiz perderse en los laberintos de su inconsciente o del espacio-tiempo m?tico en el cual reci?n se adentra su disc?pulo. Por lo tanto, la ense?anza es un auto-descubrimiento conseguido mediante t?cnicas cuya finalidad es provocar modificaciones de estados mentales que dan al alumno la capacidad de percibir directamente, sin intermediario, los aspectos de la realidad que generalmente escapan su conciencia ordinaria, cotidiana y "normal", especialmente cuando se trata de personas como yo, que viven en un medio urbano, occidentalizado donde se han perdido los v?nculos con la naturaleza...

 

En el primer cap?tulo de su libro Chamanismo, el arte natural de curar, Jos? Mar?a Poveda asegura que para mayor precisi?n hay que distinguir entre cham?n y chamanismo, pues no todos los actos del cham?n son necesariamente actos cham?nicos, y personas que no sean chamanes pueden utilizar o desarrollar tareas basadas en tales t?cnicas.

Desde su perspectiva: "Lo nuclear al chamanismo es la capacidad de entrar a voluntad en un estado modificado de conciencia (estado de conciencia cham?nico: E.C.Ch.) con un prop?sito terap?utico, para buscar conocimiento, y terminado ese trance ser capaz de recordar lo que aconteci? durante el mismo."

 

Para Poveda, la propia enfermedad es el camino para el conocimiento terap?utico dentro del chamanismo. Dice que cualquier enfermedad y su curaci?n pueden ser entendidas seg?n cuatro momentos:

1) el de la situaci?n previa en la que se daban los antecedentes;

2) el de la aparici?n y desarrollo del problema;

3) el momento de la crisis; y

4) la recuperaci?n.

Y la formaci?n del cham?n se entiende mediante el desarrollo paralelo de esos cuatro pasos:

En la fase de antecedentes pueden recogerse la aparici?n de experiencias inusuales o signos f?sicos extra?os que dan singularidad a un individuo. Tambi?n pueden existir per?odos de reflexi?n solitaria. La b?squeda de respuestas en el aislamiento voluntario, ha sido una de las formas en que los seres humanos han iluminado o reencuadrado sus problemas y han mantenido una sabidur?a que va m?s all? de lo cotidiano. Entre los ind?genas de norteamerica es conocida como "vision quest". El planteamiento y desarrollo del problema es entendido como una llamada de los "esp?ritus", como una vocaci?n especial, que constituir?a la segunda fase. Estas podr?an ser:

a) La llamada de alguna enfermedad. Es evidente que para aprender algo lo mejor es ponerse manos a la obra, practicarlo, vivirlo intensamente o sufrirlo. En este sentido una de las formas primordiales de aprender sobre un problema es haber pasado por ?l y haberlo superado. En el caso concreto de una enfermedad, haberla sobrepasado con ?xito ser? una de las formas primarias de conocerla y saber como manejarla. Los ex-pacientes dejan de serlo para convertirse en expertos, en fuentes de informaci?n sobre un proceso que les ha llevado a formas inhabituales del vivir. El contacto con el dolor y la muerte constituye un modo poderoso de exposici?n al conocimiento o a la necesidad de saber acerca de situaciones cr?ticas. El cham?n ha sido definido tambi?n como "el curador herido", en el sentido de que las cicatrices son se?ales de su transformaci?n en el camino del conocimiento para sanar. El psicoanalista que pasa su propio psicoan?lisis antes de empezar a trabajar representa otra manifestaci?n de esta manera de aprender. La persona que forma parte de un grupo de autoayuda, comparte sus experiencias y constituye un ejemplo de ese conocimiento de primera mano puesto al servicio de los otros.

b) La llamada cham?nica familiar. El hecho de tener modelos cercanos y accesibles a los que imitar facilita cualquier proceso de aprendizaje. La transmisi?n familiar ser? otra de las formas elementales de adquisici?n de conocimientos. El lugar donde habitualmente trabajan los chamanes es de ordinario el lugar donde viven y donde est? su familia o su grupo. Es un sistema tradicional para transmitir experiencia, sobre todo en tareas que incluyen especializaci?n artesanal. Esta vocaci?n familiar puede seguir una l?nea femenina (p.e. vogulos) o masculina (p.e. ostiacos y samoyedos siberianos) (Tondrian, 1964).

c) Junto a las anteriores, deben incluirse tambi?n otro tipo de llamadas, que se atribuyen gen?ricamente a los "esp?ritus".Son se?ales, con valor profundo para un individuo concreto. Muchas veces esta llamada es sentida viniendo "desde arriba". En el mundo del cham?n los cielos y las monta?as representan al mundo superior, m?s intelectual y espiritual. Lo que hay bajo el agua o bajo la tierra representa al mundo inferior, m?s f?sico. El mundo medio entre ambos no es solamente el lugar donde se vive, sino tambi?n donde se sienten y se dan los estados ordinarios de conciencia. La llamada busca traducirse en hechos concretos capaces de modificar este mundo de lo cotidiano. Esta llamada puede percibirse a trav?s de los sue?os, de sucesos extraordinarios o en medio de problemas individuales o grupales que precisan una soluci?n radical.

El "esp?ritu" que descubrimos en las grandes peregrinaciones: Meca, Roma, Jerusal?n, Santiago de Compostela, Guadalupe y tantos otros lugares, manifiesta de manera consistente en cada cultura una transformaci?n personal, profunda y enriquecedora. Para significar su importancia, en algunos casos como en el mundo musulm?n, se cambia el propio nombre o se le a?ade otro

Seg?n los grupos humanos, su evoluci?n a lo largo del tiempo y la reflexi?n que en ellos se da sobre la enfermedad, el proceso de transformarse en cham?n puede presentar diferencias. Estas son siempre m?s superficiales que profundas, y m?s bien cuantitativas que cualitativas.

CONVERTIRSE EN CHAM?N
Palabras de un cham?n esquimal Iglulik:

"Deseaba convertirme en cham?n con la ayuda de los dem?s, pero no lo consegu?. Visit? a muchos chamanes famosos y les hice grandes regalos... Busqu? la soledad y pronto me entr? una profunda melancol?a. A veces me echaba a llorar y me sent?a muy desgraciado, sin saber por qu?. Entonces, sin raz?n alguna, de repente todo cambiaba y me sent?a inexplicablemente alegre, con una alegr?a tan poderosa que era incapaz de contenerla, y ten?a que ponerme a cantar, una poderosa canci?n en la que s?lo hab?a cabida para una palabra: ?Alegr?a, alegr?a! Adem?s, ten?a que utilizar toda la fuerza de mi voz. Entonces, en el seno de aquel misterioso y abrumador ataque de alegr?a, me convert? en cham?n, sin saber yo mismo c?mo hab?a ocurrido. Pero era cham?n. Pod?a ver y o?r de un modo totalmente distinto. Hab?a adquirido mi qaumanEq, mi iluminaci?n, la luz cham?nica del cerebro y del cuerpo, de modo tal que no s?lo era capaz de ver a trav?s de la oscuridad de la vida, sino que la misma luz emanaba de m?, imperceptible para los seres humanos, pero visible para todos los esp?ritus de la tierra, del cielo y del mar, que se me acercaron para convertirse en mis ayudantes espirituales".


Knud Rasmussen, "Intellectual Culture of the Iglulik Eskimos". Informe de la quinta expedici?n Thule 192124, vol. 7, no 1 (Copenhague,
Gyldendalske Boghandel, Nordisk Forlag, 1929); citado p?r Michael Harner en "The Way of the Shaman" (San Francisco, Harper Row, 1980).

 

?Cu?les los las caracter?sticas de un cham?n?

Fred Alan Wolf es un investigador cient?fico poco convencional, que de mago ilusionista pas? a convertirse en doctor en f?sica te?rica. Este estadounidense es autor de diversos libros como Parallel Universes y ha pasado varios a?os de su vida conviviendo con chamanes e investigadores del tema en Gran Breta?a, Suiza, Estados Unidos, Brasil, Per? y M?xico.

Despu?s de un viaje a Per? en 1989, durante el cual tuvo diversas experiencias con ayahuasca, escribi? un nuevo libro titulado La b?squeda del ?guila. En ?l reconstruye sus relaciones con el chamanismo y da cuenta de su comprensi?n paulatina de las coincidencias que encontr? entre ?ste y la f?sica cu?ntica, la psicolog?a y la ciencia moderna en general. Esta comprensi?n lo llev? a formular nueve hip?tesis acerca de los chamanes:

 

1) ven el universo como hecho por vibraciones;
2) ven el mundo en t?rminos de mitos y visiones que en un principio parecen contrarias a las leyes de la f?sica;
3) perciben la realidad en un estado de conciencia alterada;
4) utilizan cualquier truco para alterar las creencias del paciente sobre la realidad;
5) escogen lo que es f?sicamente significativo y ven todos los acontecimientos como universalmente comunicados;
6) penetran en mundos paralelos;
7) trabajan con una sensaci?n de gran poder;
8) utilizan el amor y la energ?a sexual como energ?a curativa;
9) penetran en el mundo de la muerte para alterar su percepci?n en este mundo.

La interesante forma narrativa que escogi? Alan Wolf para contrastar estas hip?tesis con sus experiencias vivenciales fue entretejer tres historias distintas: la trama de una pel?cula que vio en Lima basada en las aventuras de dos personajes que toman ayahuasca; su propia historia, la cual describe en funci?n de los lugares a los que fue, lo que vio e hizo en ellos; m?s el desarrollo de la idea de una nueva f?sica de la conciencia para explicar algunos de los acontecimientos que observ? y experiment?.

Wolf  dice que aunque tal vez se vea en aprietos al sugerirlo, le parece que el mundo occidental "debe empezar a tener un punto de vista m?s tolerante con respecto a las substancias sagradas y productoras de visiones, en particular cuando dichas substancias se toman bajo la gu?a de un cham?n; una persona con conocimiento sobre el mundo de las plantas."

Anticip?ndose a sus posibles cr?ticos, Wolf advierte que no puede "siquiera concebir la ingesti?n de las plantas como algo recreativo", ya que desde su perspectiva ser?a peligroso hacerlo. Sin embargo cree que la ayahuasca puede ser utilizada por la profesi?n m?dica, "con la participaci?n de Ayahuasqueros", para sanar muchas enfermedades mentales/corporales graves: "Mis pensamientos se dirigen al gran n?mero de adictos a las drogas de nuestras sociedades modernas. Creo que un programa controlado de viajes con ayahuasca para los adictos a las drogas podr?a llevar a la cura de la adicci?n a ?stas. Creo tambi?n que la ayahuasca puede ser ?til para curar la depresi?n. Pienso en especial en la recuperaci?n de muchos veteranos de la guerra de Viet Nam, a los que entiendo, sufren graves tensiones mentales".

Este f?sico galardonado con el American Book Award por su obra Talking the Quantum Leap encuentra que "el estado cham?nico de conciencia, tal como lo ponen a nuestro alcance la ayahuasca u otros medios de inducir una conciencia cham?nica, permite a la persona verse a s? misma bajo una luz m?tica. Dicha visi?n proporciona un sentido de la compasi?n, una conexi?n con toda la vida; una nueva raz?n de existir."

 

El chamanismo esencial seg?n Juan Ruiz Naupari

Juan Ruiz Naupari, es un cham?n y psic?logo transpersonal peruano que actualmente trabaja en colaboraci?n con Stanislav Grof

Ruiz Naupari coincide plenamente con la visi?n de Fericgla acerca de los chamanismos. Para ?l la verdadera esencia del chamanismo en sus or?genes fue el autodescubrimiento y no la brujer?a o la simple sanaci?n de s?ntomas f?sicos sin atender al origen espiritual de la enfermedad que es la desconexi?n del hombre con Dios.

En este sentido, Ruiz Naupari asegura que el chamanismo original coincid?a completamente con las ense?anzas de Buda, Krishna, Jesucristo y los dem?s destacados estudiantes y graduados en la ancestral tarea de regresar a la divinidad mediante el camino espiritual que sintetiza la cl?sica m?xima del Templo del Or?culo de Delfos: "Con?cete a ti mismo".

 

 

Para este cham?n, "Las plantas tienen un esp?ritu y sus esp?ritus son inteligentes y tienen una gran misi?n y es la de ayudar... las llamadas plantas de poder o plantas Maestras, que en el desarrollo de la evoluci?n, son plantas m?s evolucionadas, son grandes adiestradoras o adiestradores de lo que es la mente y la conexi?n con el esp?ritu."

A continuaci?n presento una s?ntesis de una charla pronunciada por Juan Ruiz Naupari acerca de los distintos chamanismos y la cosmovisi?n andina en torno al chamanismo esencial:

El chamanismo antiguamente fue practicado por una ?lite sacerdotal y lo que conocemos como chamanismo, sobre todo en Per?, despu?s de quinientos a?os,  no es el chamanismo aut?ntico, porque este chamanismo est? desprovisto de lo que es el trabajo de autodescubrimiento. Podr?amos decir que el chamanismo que se practica ahora es como la medicina oficial, donde el paciente va al m?dico para que le solucione el problema y el doctor intenta solucionarle su afecci?n a trav?s de unas sustancias qu?micas sin llegar a la esencia de la enfermedad.

En el trabajo del autodescubrimiento debemos saber que el hombre, de acuerdo a la concepci?n andina, tiene tres niveles, para poder tener la oportunidad de descubrirse: el primer nivel que se llama Hanan Pacha  o un mundo espiritual; el segundo nivel o Kay Pacha, el mundo del aqu? y ahora, de los pensamientos y los actos volitivos de la vida diaria; y un tercer nivel, el Uku Pacha, que es el nivel denso, el nivel del ego. Entender y conocer esto es muy importante en la visi?n cham?nica. El cham?n sabe que existen esos tres mundos, externamente y tambi?n internamente.

El cham?n moderno, se quedo en el mundo del Kay Pacha, es decir, el mundo del aqu? y del ahora, de los problemas cotidianos y de los problemas f?sicos, pero no aborda el tema de fondo. Se qued? en el Kay Pacha. Tampoco tiene un gran conocimiento de lo que es el mundo del Hanan Pacha o mundo espiritual... Cuando uno entra a estudiar y a trabajar con el chamanismo, esto nos da una visi?n que nos permite el conocimiento de otro tipo de energ?a. Percibir el aura, por ejemplo, ya no es una cuesti?n extraordinaria sino m?s bien ordinaria cuando se est? trabajando con el chamanismo. Ocurre como con la sociedad tibetana donde se habla tranquila y alegremente sobre cuestiones de reencarnaci?n. Es algo cultural. Y en chamanismo tambi?n es algo cultural hablar de las energ?as. Las energ?as que curan, las energ?as que enferman. Pero otra cosa distinta dentro de lo que es el contexto cham?nico es el Esp?ritu y los diferentes niveles espirituales. Otra cosa tambi?n es el abordaje que se hace a los diferentes elementos o departamentos de nuestro subconsciente para descubrir al ego. Entonces esto es lo que ya no existe en el chamanismo moderno, ya no existe la parte superior de la espiritualidad...

Algo sucedi? en las esferas cham?nicas y ese algo fue precisamente que abandonaron el autodescubrimiento, abandonaron el trabajo psicol?gico y espiritual, porque el trabajo psicol?gico y espiritual requieren de un esfuerzo. Y para lanzarnos a la b?squeda del autodescubrimiento y a tocar otras esferas espirituales, necesitamos energ?a y si no tenemos energ?a, no tenemos esa pasi?n con la cual investigar y hacernos acreedores de esos misterios que est?n en el Universo.

El chamanismo esencial va mucho mas all? de lo que es una acci?n de sanar, de curar el cuerpo f?sico. Podr?a decir sin temor a equivocarme, por ejemplo, que el pr?ncipe Gautama Sakyamuni, el Buda, era un cham?n. Su labor la enfoc? realmente a lo que es el autodescubrimiento. El propio Jes?s, el Cristo, su actitud, su trabajo, era eminentemente cham?nico. El trabajo, la obra que le ense?a Krishna a Arjuna es cham?nico tambi?n. El trabajo del propio Krishnamurti, tambi?n es un trabajo cham?nico en el sentido de que es un camino que nos permite lo que es el autodescubrimiento.

La espiritualidad no solo est? ligada a la idea del Esp?ritu, a la propia palabra del Esp?ritu, ni tampoco a la adquisici?n de ciertas facultades para percibir la energ?a o tener cierta intuici?n ante ciertos eventos. Podr?amos decir que eso son los rudimentos de lo que podr?a ser una espiritualidad exitosa en la vida del hombre. Entonces, es en el chamanismo esencial donde nosotros podemos encontrarnos a nosotros mismos...

Lo que quiero dejar bien asentado es que hubo un chamanismo de un alto nivel y que estaba basado fundamentalmente en el autodescubrimiento, m?s all? de esas acciones de magia o de brujer?a o de hechicer?a que se practican com?nmente hoy d?a y que nada tienen que ver con lo que fue el chamanismo esencial o aristocr?tico que existi? en las ?pocas antiguas en todos los confines del planeta Tierra.

Entonces, el trabajo del chamanismo esencial no es simplemente para tener la an?cdota de haber estado all?. No, la orientaci?n que personalmente tengo y que los maestros con los que trabajo me dan, es precisamente que nosotros tengamos una percepci?n acerca de nuestro trabajo espiritual y acerca de aquello que nos resta energ?a y que nos corta las fuerzas necesarias en la investigaci?n y el conocimiento de esa otra parte de nuestro universo que no hemos conocido; para que de manera conciente y sistem?tica hagamos de nuestro trabajo espiritual, nuestro prop?sito fundamental.

Tenemos tantas tentaciones en el mundo f?sico, tantas ocupaciones o preocupaciones que nos sacan fuertemente de lo que es nuestro prop?sito de trabajo interior, pero debemos hacernos un prop?sito y ese prop?sito debe ser inquebrantable... Si no hay un prop?sito que nosotros consideremos como algo sagrado, sepan bien que nos morimos todos sin haber experimentado lo bello, sin haber experimentado el amor y aqu? a la Tierra hemos venido a experimentar el amor.

Cuando en el chamanismo no se trabaja con estas pautas, entonces el cham?n s?lo podr? ver serpientes, s?lo podr? ver jaguares, s?lo podr? ver musas, pero no podr? ver la Esencia del Esp?ritu, no podr? realizar un excelente trabajo de autodescubrimiento.

Nuestro inter?s debe ser directamente el Esp?ritu, porque el Esp?ritu es la llave, es la clave, es como un ubicarse en un lugar estrat?gico y desde all? observar y desde esa observaci?n, desde esa contemplaci?n resolver, desde el Esp?ritu mismo, desde el coraz?n. Ese es nuestro ideal como seres humanos y a eso llegaremos tarde o temprano y si no es en esta existencia, no importa, llegaremos en otra, pero llegaremos. Esta noticia es una noticia que les servir? para todas sus existencias, es una noticia que ha sido dicha antiguamente y va a ser pronunciada continuamente. Seguro que lo han escuchado m?s de una vez, pero m?s de una vez no hemos escuchado realmente..

Un Trabajo M?stico podr?amos decir que es como aquella capacidad que nos califica para poder conocer otros ?mbitos del Esp?ritu. Un ejemplo de ello son las experiencias con ente?genos. De pronto yo medito, comulgo con la abuelita (ayahuasca) o con el venadito (peyote) y empiezo a sentir unas sensaciones raras y extra?as. Como son sensaciones raras y extra?as mi mente no las tiene registradas y lo que hace la mente inmediatamente es producir miedo. Miedo ante esa sensaci?n rara y extra?a. Lo primero que nos preguntamos es '?Ser? malo entrar en contacto con plantas sicointegradoras o ente?genos, tendr? contraindicaciones?' Y curiosamente jam?s nos hemos preguntado si el ego tiene contraindicaciones. Y el ego es el causante de un gran porcentaje de todas las enfermedades humanas... Entonces cuando empezamos a sentir ese tipo de experiencias viene nuestro temor, pero cuando uno ya ha recorrido ese camino muchas veces, entiende que ese color, que esa emoci?n o que esa atenci?n obedece al pensamiento del miedo o a un pensamiento negativo, que est? en esos momentos invadiendo nuestra mente y nuestra alma y que est? impidiendo que nosotros aflojemos los m?sculos, la mente, la emoci?n y podamos fluir con tranquilidad hacia el mundo espiritual. Es como cruzar un puente de una orilla a otra. Sabremos que hay una serie de elementos amenazantes, pero sin embargo esos elementos, esas serpientes o dragones, son aspectos ilusorios, son espejismos que est?n all? precisamente, para apartarnos del camino, para seleccionar a los caminantes...

Entonces cuando uno entra en contacto con una experiencia transpersonal y observa en primer lugar una serpiente, por ejemplo, que uno no comprende, que no entiende, que est? amenazando, entonces uno puede tener miedo y el cobarde se retira y el cobarde acaba. Pero sin embargo cuando uno reconoce que es un espejismo o tambi?n cuando uno puede decodificar esa informaci?n, decir esta serpiente me est? engendrando miedo y yo me relajo, entonces el Esp?ritu entra a trav?s de la intuici?n y nos dice: "?Ah, esta serpiente, esta relacionada con un miedo a enfermar", por ejemplo. Pero como estamos desde el coraz?n, haciendo el viaje desde el coraz?n, sabremos que no es necesario ese miedo a enfermar, es simplemente un temor irracional que se ha incorporado en nuestra mente, en nuestra sicolog?a, de alguna manera porque quiz?s nuestra abuela se acaba de morir de c?ncer y nosotros tambi?n pensamos que nos va a dar c?ncer y que nos vamos a morir de la misma manera y que vamos a morir j?venes. Entonces lo primero que aparece es el temor m?s fresco, m?s reciente: una serpiente, un dolor, un duelo. Son cosas que no existen, no son reales, son una locura. Pero otro hombre inteligente dir?a: "A ver ?qu? es esta serpiente?", y descubre que es un temor al miedo, es un ejemplo simplemente, de acuerdo. Pero tambi?n tiene en ese momento la oportunidad de desbaratar ese miedo hacia la enfermedad y entonces contin?a caminando y llega a la otra orilla y tiene una experiencia con el Esp?ritu.

Luego si otra vez aparece la misma serpiente se dir?, "Bueno ya conozco a esta serpiente, ya tengo un recuerdo de lo que es el miedo a enfermar pero continuo adelante", y ese continuar y esa comprensi?n hace que esa serpiente en la pr?xima experiencia ya no aparezca. Entonces son como guardianes de nuestros propios egos y curiosamente se constituyen en guardianes de nuestro camino espiritual pero tambi?n como se?ales de que estamos en ese camino... Es interesante su estudio, el ego es un amo, es un jefecillo que est? orden?ndonos constantemente hacia aquello que nosotros no deseamos, pero tambi?n est? poniendo a prueba nuestra inteligencia. Si nosotros nos achicamos ante el ego, si nos achicamos ante la vida, le damos poder al ego, y la mejor forma de enfrentarse al ego es observarle, porque curiosamente en la investigaci?n que se hace del an?lisis del ego lo que no le gusta precisamente al ego es que le vean.

Con la abuelita se llega precisamente al centro del Esp?ritu... Pero ese regalo se nos da simplemente para que nosotros despu?s vayamos haciendo conscientemente ese camino y vayamos construyendo el Camino del Esp?ritu de una manera consciente, con nuestra experiencia, con la energ?a de nuestras manos, con nuestro prop?sito, con nuestra voluntad para que podamos llegar a tener un acceso f?cil a nuestro Esp?ritu interior.

Hay que contemplar el trabajo que hay que realizar en nuestra existencia para alguna vez lograr nuestra auto realizaci?n, para lograr en esta vida, en est? existencia, lograr la iluminaci?n y esto no es un atrevimiento, aunque los budistas digan que se necesitan muchas existencias para la iluminaci?n. Esto es relativo, uno puede llegar a la iluminaci?n  en esta existencia, el requisito es enamorarse del Esp?ritu... As? tenemos que aprender a enamorarnos de Dios, a enamorarnos del Esp?ritu, pase lo que pase en nuestra vida, suceda lo que suceda en nuestra existencia. Me refiero a veces, a las aparentes dificultades, que realmente son ex?menes o pruebas y las pruebas son para fortalecernos. Debemos pensar as?, la prueba es para salir fortalecido. Entonces, a pesar de esas circunstancias que ponen a prueba nuestra convicci?n de ir hacia el Esp?ritu, uno debe continuar con la flecha lanzada al Infinito, al Sol, a Dios, no detenerse...

 

 ?Qu? es el Neochamanismo?

Joan B. Townsend, una antrop?loga y profesora canadiense especialista en la gama de nuevos movimientos religiosos y actividades de la "Nueva Era" en Occidente, define el neochamanismo como un movimiento "que combina aspectos espec?ficos del chamanismo tradicional, procedente de diversas sociedades alrededor del mundo, con un nuevo complejo de pr?cticas y creencias".

En su ensayo "Neochamanismo y el movimiento m?stico moderno", que a mi juicio tiene un destacado lugar en la valiosa compilaci?n de Gary Doore: El viaje del cham?n, curaci?n, poder y crecimiento personal, Joan Townsend segura que el neochamanismo est? ejerciendo una gran influencia en la m?sitica moderna:

Este resurgimiento tiene lugar primordialmente en un peque?o pero importante segmento de la poblaci?n que experimenta una nueva espiritualidad caracterizada por su inter?s en sistemas religiosos no occidentales. Y resulta especialmente significativo este inter?s por cuanto incluye gente educada, de clase media alta, personas que ocupan posiciones desde las que pueden influir, a su vez, sobre las ideas y tendencias de su sociedad. En dicho grupo se est?n redefiniendo y modelando distintos sistemas de creencias que cobran apariencia de un nuevo movimiento m?stico.

Esta profesora enmarca los or?genes del neochamanismo en la d?cada de los sesenta del siglo pasado, cuando el movimiento hippie impuls? la idea de buscar el contacto directo con lo trascendente y cuando algunos antrop?logos estudiaron con chamanes ind?genas que hab?an conservado sus sistemas tradicionales, converti?ndose en sus aprendices, en un intento por asimilar de primera mano los sistemas cham?nicos, alej?ndose del punto de vista te?rico y anecd?tico de sus antecesores.

En este sentido, ella destaca los trabajos de Michael Harner con los chamanes sudamericanos, los de Peter Furst y Barbara Myerhoff sobre el chamanismo huichol en el norte de M?xico y los pol?micos estudios de Carlos Castaneda, sobre su aprendizaje con el cham?n-brujo yaqui llamado don Juan, tambi?n en el norte de M?xico. Y aqu? yo incluir?a tambi?n los estudios de Josep Maria Fericgla, aprend?z de los shuar (j?baros) ecuatorianos; los de Jacobo Grinberg-Zimmerman, seguidor de Pachita y otros chamanes mexicanos; y los estudios de por lo menos dos de los destacados disc?pulos de la m?tica oaxaque?a Mar?a Sabina, que son los doctores Salvador Roquet y Richard Yensen.

Para Joan Townsed, lo fundamental del chamanismo "es el acceso a una realidad alternativa, distinta a la realidad cotidiana en la que todos funcionamos", donde el cham?n es capaz de penetrar a voluntad y realizar cosas que afecten directamente la realidad ordinaria, con ayuda de esp?ritus, gu?as, maestros sin cuerpo f?sico o animales de poder. Hasta aqu? se?ala coincidencias, sin embargo le parece que las diferencias comienzan en la b?squeda de trascendencia que caracteriza a los neochamanes, en su forma de integrar los conceptos de la medicina occidental con la sabidur?a de la medicina tradicional y en general, en el hecho de que las ideas de un neocham?n son mucho m?s ecl?cticas que las de un cham?n cl?sico.

Muchos neochamanes son individuos en busca de trascendencia, que no suelen afiliarse a organizaciones duraderas o claramente definidas, como las iglesias o los grupos de "culto". En realidad, sus "grupos" no son m?s que peque?as aglomeraciones de gente que se re?ne en talleres y asambleas locales. Estos grupos, raramente dotados de una estructura social, son amorfos y relativamente de poca duraci?n. La gente participa con frecuencia en varios grupos de este g?nero simult?neamente, en uno de los cuales puede que se haga hincapi? en el neochamanismo, en otro en la curaci?n, en otro en el desarrollo ps?quico y en otro en sesiones espiritistas.

A veces los neochamanes utilizan t?cnicas del chamanismo cl?sico para curar, tales como la de succionar para eliminar el objeto intruso en esta realidad y en la realidad alternativa, o la de viajar a la realidad alternativa para rescatar un alma perdida o un esp?ritu de poder. Sin embargo, su interpretaci?n de la enfermedad es m?s amplia. La mayor?a acepta la teor?a de los g?rmenes, as? como otros modelos occidentales contempor?neos sobre las causas de las enfermedades, y reconoce el valor de las t?cnicas de la medicina moderna. En la mayor?a de los casos, la curaci?n cham?nica (ps?quica o espiritual) se considera adjunta a la medicina occidental, m?s que una opci?n alternativa. No obstante, existe un sentimiento, compartido por los miembros del sistema de creencias neocham?nico y los del movimiento m?stico en general, de decepci?n con respecto a la medicina convencional. Se respetan los ?xitos alcanzados por la medicina occidental, pero son muchos los que opinan que ha ido demasiado lejos. Con frecuencia se perjudica a los pacientes, en lugar de ayudarles.

En su completo ensayo, Townsed advierte que gran parte, los neochamanes, los videntes, los espiritistas y los curanderos, tanto hombres como mujeres, practican las mismas actividades y comparten las mismas creencias por lo que hoy en d?a resulta peligroso establecer una distinci?n rigurosa entre "cham?n" y "no cham?n":
T?cnicas tales como la imposici?n de manos, la curaci?n del aura, la curaci?n por meditaci?n a distancia y con la asistencia de ayudantes espirituales, o los viajes cham?nicos y la extracci?n de la enfermedad, se consideran como suplementos ?tiles a las terapias ortodoxas. A veces ?stas pueden triunfar donde ha fracasado la medicina convencional y curar a paciente desahuciado. La curaci?n no es s?lo f?sica. Incluso cuando no se cura la enfermedad f?sica, la curaci?n del esp?ritu y la armon?a del paciente consigo mismo y con "el universo" se consideran de una importancia igual o mayor. Claramente, la l?nea que separa a los chamanes tradicionales y neochamanes contempor?neos por una parte, de los videntes y espiritistas por otra, es sumamente sutil.

Otras coincidencias que Joan se?ala entre el neochamanismo y el movimiento "nueva era" se hayan en "el supuesto esencial de que todo est? interrelacionado", lo cual conduce a un enfoque profundamente ecol?gico en el neochamanismo, "reminiscente de las primeras creencias hippies", y a la idea recurrente de la necesidad de un "despertar espiritual colectivo" que detenga no s?lo el deterioro ecol?gico, sino los problemas derivados de las desigualdades sociales y la violencia entre grupos raciales y entre naciones.

En este sentido: Se considera que el trabajo neocham?nico constituye un instrumento para poner fin a dichas pautas y dirigir el rumbo del desarrollo humano hacia la supervivencia, en lugar de la destrucci?n. Existe tambi?n una esperanza y una fe compartidas en que cuanta m?s gente ingrese en dicha espiritualidad, mayor ser? la probabilidad de efectuar un cambio en el mundo, que lo convierta en un lugar mejor y m?s seguro donde vivir. La uni?n de todos los pueblos puede convertirse en realidad y la paz en un hecho consumado. Es preciso que tenga lugar un despertar espiritual y ?ste es el fin al que se encamina la totalidad del movimiento m?stico.
Por ?ltimo, Townsend se refiere al futuro del neochamanismo y descarta la posibilidad de que sea s?lo una moda "instant?nea" de consumo en Occidente. Frente a las cr?ticas que se?alan que el ?xito del neochamanismo encarna el vac?o y "la superficialidad de gran parte de la sociedad actual de supermercado que demanda versiones abreviadas de trascendencia espiritual", la autora cita a Michael Harner, quien respondi? con las siguientes palabras a las cr?ticas dirigidas contra sus "cursos intensivos" sobre chamanismo, poco despu?s del accidente de 1986 en la central nuclear de Chernobyl, en la Uni?n Sovi?tica:

...si las grandes naciones del mundo trabajan d?a y noche en sus propios cursos intensivos para nuestra aniquilaci?n mutua, no podemos permitirnos ir m?s despacio en nuestro trabajo en direcci?n opuesta. La pausada ense?anza que fue posible en las antiguas culturas tribales ha dejado de ser apropiada. Las fuerzas de destrucci?n nuclear y ecol?gica avanzan apresuradamente, y tambi?n debemos hacerlo nosotros. Es preciso despertar a la gente, o puede que duerma eternamente. Y no s?lo es preciso que despierte al conocimiento de la realidad ordinaria, por importante que ?sta sea, sino a una comprensi?n personal, profundamente espiritual, de la interconexi?n de todo lo existente. Trabajemos unidos y tan r?pido como podamos.

Seg?n Townsend, la respuesta de Harner es t?pica de los sentimientos de muchos miembros del neochamanismo y del movimiento m?stico en general:

Es posible cambiar radicalmente la actitud y por consiguiente el rumbo de la historia mundial por medio del trabajo m?stico, conforme prolifere entre la poblaci?n del planeta. Sin un cambio de rumbo importante, el mundo se encamina a la destrucci?n. Por el camino de la m?stica y conscientes de la uni?n de todo cuanto existe, se conseguir?a un mundo nuevo y mejor en esta realidad, adem?s de la paz que aporta la trascendencia. El chamanismo posee importantes verdades m?sticas y el potencial de experiencias trascendentes que mucha gente en la sociedad occidental anhela con ah?nco. As? pues, creo que el neochamanismo y el resto del movimiento m?stico no constituyen una moda pasajera de una sociedad seglar y consumista, sino que suponen una tendencia importante, en potencia, capaz de cambiar radicalmente las creencias de la sociedad occidental.

ESTO NO ES ESPAM
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